Telecinco retrocede dos décadas con ‘Ahora, Olga’
El programa especial de Telecinco supuso un viaje al pasado. Un regreso incómodo a las vísceras televisivas y al cotilleo más burdo que caracterizó a la cadena durante años. Durante tres horas y media interminables, Olga Moreno —esposa de Antonio David Flores y ganadora de la última edición de Supervivientes— se sentó ante un panel de tertulianos del corazón para ofrecer su versión de los hechos.
La emisión recordó inevitablemente a esos veinte años de exclusivas en la prensa rosa. Décadas en las que se construyó sistemáticamente la imagen de Rocío Carrasco, ex de Flores, como una madre desnaturalizada. Las portadas se sucedían con titulares demoledores: «Antonio David acusa a Rociíto de no ser una buena madre y relaciona a Fidel [Albiac, actual marido de Carrasco] con el narcotráfico». También aparecían frases como «Cuando unos hijos no quieren estar en casa de su madre, por algo será» o «Mi hijo ingresó en Urgencias y su madre no fue a verlo».
El contraste con el documental de Carrasco
Esta estrategia televisiva contrastaba radicalmente con el impacto generado meses antes por el documental «Rocío, contar la verdad para seguir viva». La serie documental había puesto sobre la mesa el debate sobre la violencia machista y los micromachismos en los medios de comunicación. Sin embargo, Telecinco parecía haber olvidado completamente las lecciones aprendidas durante la emisión de aquel testimonio desgarrador.
El programa con Olga Moreno representó un paso atrás. Una vuelta a los métodos que la propia cadena había cuestionado implícitamente al dar voz a Rocío Carrasco. La contradicción editorial resultaba evidente para cualquier espectador atento a la evolución del tratamiento mediático de estos temas en los últimos años.

