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Cayetano Martínez de Irujo y Bárbara Mirjan se casan tras casi una década de relación

4 octubre 2025
Publicado hace 4 meses

Cayetano Martínez de Irujo (Madrid, 62 años) y Bárbara Mirjan (Madrid, 29 años) se casan este sábado 4 de octubre tras una década de relación. La iglesia del Cristo de los Gitanos, en Sevilla, ha sido el enclave elegido por la pareja para darse el “sí, quiero”. Un lugar que no ha sido escogido al azar: es ahí donde descansan las cenizas de la duquesa de Alba, como era su deseo, y la ubicación donde cada año su hijo organiza una misa de recuerdo. Casi 300 invitados se han desplazado hasta la capital hispalense para acompañar a los novios en su gran día.

El hijo de Cayetana Fitz-James Stuart ha llegado a la cita en coche acompañado de su hija Amina, fruto de su matrimonio con la empresaria Genoveva Casanova y que ejerce de madrina. Para la ocasión, el también duque de Arjona ha vestido el uniforme de gala de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla —sable incluido, que se ha quitado antes de entrar a la iglesia—, aquel que ya llevó en su enlace con la mexicana en octubre de 2005. La novia, que ha elegido para la ocasión un vestido diseñado por Navascués, ha llegado una media hora después a la iglesia junto a su padre —también el padrino de la boda—, en un coche de caballos descubierto propiedad de la Casa de Alba. En el vestido, confeccionado en crep con cortes en godets de organza bordada con hilos de seda, había unos bordados de la Virgen de las Angustias de la hermandad de los Gitanos, a la que Cayetana de Alba profesó una profunda devoción.

El encargado de oficiar la ceremonia, prevista para las 13.30 y que ha empezado con retraso debido a un par de bodas previas en el mismo lugar, es el párroco Ignacio Jiménez Sánchez-Dalp, quien ha estado presente en otras citas importantes para la familia Alba, como la boda de la duquesa de Alba con Alfonso Díez, en octubre de 2011, o la de Fernando Fitz-James Stuart con Sofía Palazuelo, en octubre de 2018.

Alfonso Díez, viudo de la duquesa de Alba, a su llegada a la iglesia del Cristo de los Gitanos para asistir a la boda de Cayetano Martínez de Irujo y Bárbara Mirjan.

Los invitados han ido llegando a cuentagotas a la iglesia del Cristo de los Gitanos, a la que se han acercado numerosos curiosos para ver a los novios y los asistentes al enlace. El novio quería que sus cinco hermanos estuvieran presentes, pese a las rencillas familiares que han protagonizado durante años tras la muerte de la duquesa de Alba. Tras extender las cinco invitaciones, finalmente el único que no acude al enlace es Jacobo Fitz-James Stuart, quien envió una carta con explicaciones sobre su ausencia por motivos profesionales que impiden que esté en un día tan importante para su hermano Cayetano. El abrazo a las puertas de la iglesia entre Cayetano y su hermano Carlos, actual duque de Alba, ha dejado claro que hoy esas rencillas han quedado a un lado. Eugenia Martínez de Irujo, única mujer de la familia, confirmó su asistencia públicamente al mismo tiempo que desvelaba cuál sería su papel: “Voy a ser testigo con mi hermano Fernando”. Añadió, además, que se iba a realizar un homenaje a su madre durante la ceremonia, a la que este sábado ha llegado acompañada de su marido, Narcís Rebollo, y su hija, Cayetana Rivera, fruto de su primer matrimonio con el torero Franciso Rivera Ordóñez. Quien estará a medias es Alfonso, que sí que acudirá a la ceremonia religiosa, pero no a la fiesta posterior.

Entre algunos de los invitados, se ha podido ver a Alfonso Díez, Bertín Osborne, Susanna Griso, Carmen Tello y Curro Romero —quien hace pocos días estuvo en el hospital por una neumonía—, Emilio Butragueño, Carmen Lomana, Olivia de Borbón y marido Julián Porras, el príncipe Hubertus von Hohenlohe junto a su esposa, la diseñadora Simona Gandolfi, Begoña Villacís…

De izquierda a derecha, Carmen Lomana y Antonio Gutiérrez, y Begoña Villacís y Juan Cañada, a su llegada a la boda de Cayetano Martínez de Irujo y Bárbara Mirjan, este 4 de octubre en Sevilla.

Las Arroyuelas, finca en el Cortijo La Motilla que se encuentra en Carmona y donde residen Martínez de Irujo y Mirjan desde junio, es el otro escenario elegido para la celebración tras el servicio religioso. Un lugar que dejó en herencia la duquesa de Alba tras su fallecimiento en 2014, y al que se trasladó su hijo durante la pandemia. El Cortijo La Motilla también fue el lugar elegido por la pareja para la preboda que celebraron la noche del viernes.

Martínez de Irujo y Mirjan se conocieron en Marbella en 2015, cuando ella tenía 19 años y él, 52. Sería un año más tarde cuando el duque de Arjona y conde de Salvatierra la presentó como su pareja durante el Concurso Hípico Nacional de Salto de Obstáculos, en el Campo de Tiro y Deportes de Salamanca, durante una competición que, precisamente, homenajeaba a la duquesa de Alba. Desde entonces, se ha dejado ver en todo tipo de celebraciones y eventos, tanto públicos como familiares. Eso sí, una vez casados ella no hereda los títulos nobiliarios de su marido, pues son de titularidad exclusiva de quien los recibe por sucesión. Pero sí será duquesa y condesa consorte.

Tras su boda, la pareja no descarta ampliar la familia. “Estoy abierto a todo. Ella se lo merece. Y si todo sigue en la dirección que va… Antes no estaba abierto a ello, pero ahora sí. Veremos cómo evolucionan las cosas”, apuntó el aristócrata tras la publicación de sus memorias, De Cayetana a Cayetano, en 2019. Sería el primer hijo para ella y el tercero para él, que tiene a los mellizos Amina y Luis, de 24 años, fruto de su breve matrimonio de dos años con Casanova —en total, estuvieron siete años juntos—.

Aunque el duque ya pasó por el altar en 2005, el exmatrimonio pidió la nulidad al Tribunal de la Rota. Una petición que fue aceptada y motivo por el que puede volver a casarse por la iglesia. Pese a su separación, han demostrado seguir manteniendo una buena y estrecha relación, priorizando siempre el bienestar de sus dos hijos.

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