Ha comenzado el año y la primera tendencia de 2026 ya se extiende como la pólvora por las redes sociales. Súbitamente, celebridades y usuarios anónimos comparten sin cesar fotografías rememorando el año 2016. Una época que despierta profunda nostalgia entre los millennials, quienes actualmente oscilan entre los 30 y 45 años, así como en una porción significativa de la generación Z —con edades comprendidas entre los 14 y 29 años— al coincidir con sus años de adolescencia y los primeros compases de su juventud.
Para estas generaciones, 2016 representa el último momento de tranquilidad antes de enfrentarse a una cascada de acontecimientos traumáticos: una pandemia mundial que alteró radicalmente sus vidas, conflictos internacionales devastadores, la irrupción masiva de la inteligencia artificial en el día a día, y cambios políticos que han redefinido el panorama global. Todo ello ha generado un anhelo colectivo por aquella época aparentemente más simple y despreocupada.
El fenómeno nostálgico de 2016 no es casual. Ese año quedó marcado por elementos culturales que ahora resultan entrañables: el omnipresente filtro del perro en Snapchat que conquistó millones de selfies, las citas inspiracionales que inundaban Tumblr, el auge imparable de la música electrónica en festivales y discotecas, los skinny jeans como prenda indispensable del armario juvenil, la duck face como pose fotográfica por excelencia, y el maquillaje maximalista popularizado por figuras como Kylie Jenner.
Esta tendencia nostálgica refleja algo más profundo que una simple moda pasajera. Los expertos en comportamiento social señalan que las generaciones más jóvenes buscan refugiarse en recuerdos de una época que perciben como más auténtica y menos compleja. En 2016, las redes sociales aún conservaban cierta espontaneidad, antes de que los algoritmos y la profesionalización de los contenidos transformaran completamente la experiencia digital.
El resurgimiento de la estética de 2016 también se manifiesta en el regreso de ciertas tendencias de moda y belleza. Los pantalones ajustados vuelven a ganar terreno frente a los pantalones anchos que dominaron la segunda mitad de la década de 2020, mientras que el maquillaje colorido y llamativo empieza a desplazar al minimalismo que había imperado en los últimos años. Incluso aplicaciones como Snapchat han notado un incremento en el uso de sus filtros más clásicos, especialmente aquellos que fueron icónicos hace una década.
