¿Nos hemos saturado ya de superhéroes? Tiene pinta. Pero como ya lo hicimos antes con zombies y, previamente, con vampiros. Parece que el ciclo de los superhéroes toca a su fin, al menos de la casa Marvel que, eso sí, por el camino ha ganado dinero para varias generaciones.
La última muestra del desgaste que sufre el género ha llegado directa desde Disney Plus y, en concreto, de Loki, una de sus series más celebradas pero cuya segunda temporada no está siendo todo lo relevante que Marvel y Disney esperaban.
La segunda temporada de Loki arrancó el 5 de octubre y, según Nielsen, se fue a 446 millones de minutos de tiempo de visualización en sus tres primeros días, lo que supone un 39% menos que la primera entrega, que alcanzó los 731 millones, allá por junio de 2021.
El problema para Loki no está solo en los visionados, sino en la conversación, precisamente la que no tiene la serie. Ni Tom Hiddleston, ni Jonathan Majors, ni siquiera el mostacho de Owen Wilson están teniendo relevancia en círculos seriéfilos o en redes sociales, como sí pasó hace dos años.
Y, claro, si comparamos, la cosa empeora. Loki queda muy lejos de Suits, la gran dominadora del streaming los últimos meses que alcanza 1.280 millones de minutos, casi el triple que Loki. Eso sí, en Netflix. Pero es que en la propia plataforma de Disney Plus, aparece Haunted Mansion (992 millones de minutos), Bluey (701 millones de minutos) o Elemental (621 millones), muy por encima de uno de los estrenos del año. Presuntamente.
Las cosas como son, el hecho de que Disney Plus suba sus tarifas, meta publicidad y lo haga de tapadillo, tampoco ayuda a que la gente quiera ver demasiado de la plataforma. Lo cierto es que el hartazgo del mundo superhéroe parece evidente y, lejos de buscar alternativas, Marvel parece decidida a cambiar esa tendencia, recuperando a Robert Downey Jr, Chris Evans y Scarlett Johansson para su nueva fase. No parece ser el mejor plan pero está claro que algo deben hacer para no volverse lokis.

