La estrella británica Emilia Clarke no ha ocultado nunca las dificultades que atravesó durante el rodaje de Juego de Tronos. La actriz londinense sufrió dos hemorragias cerebrales devastadoras que casi terminan con su carrera cuando apenas comenzaba a despuntar en Hollywood, y las secuelas de aquellos episodios médicos continúan marcando su día a día quince años después del primer incidente.
En la reciente gala Power of Women de Variety celebrada en Londres, Clarke se sinceró sobre el impacto psicológico que tuvieron estos problemas de salud en su vida personal y profesional. «Durante varios años sentí que había engañado a la muerte y que venía a buscarme», confesó la intérprete desde el escenario. Sus palabras destilaban una vulnerabilidad poco habitual en las alfombras rojas.
El peso de la culpa
«Realmente sentía que había hecho algo malo y que no debería estar aquí», continuó explicando la actriz de 39 años. Esta sensación de culpa del superviviente se convirtió en una carga emocional que acompañó a Clarke durante años, influyendo en cada decisión profesional que tomaba. La sombra de los aneurismas cerebrales que sufrió tras finalizar la primera temporada de la serie de HBO se extendía mucho más allá del ámbito médico.
Con su característico sentido del humor británico, Clarke también bromeó sobre las dudas que tenía respecto a su capacidad interpretativa. «También pensé que había arruinado mi capacidad para actuar… con lo que algunas personas podrían estar de acuerdo», comentó arrancando risas del público presente en el evento londinense.
Una lucha constante
Fue en 2019 cuando la protagonista de Daenerys Targaryen decidió hacer público su calvario médico a través de un emotivo artículo en The New Yorker. Clarke relató cómo el primer aneurisma la golpeó en 2011, justo después de completar el rodaje de la temporada inicial de la exitosa serie fantástica. Un segundo episodio en 2013 volvió a poner su vida en peligro y requirió múltiples intervenciones quirúrgicas.
La actriz ha utilizado su experiencia para concienciar sobre las lesiones cerebrales a través de su organización benéfica SameYou, fundada en 2019. Esta fundación se dedica a mejorar los servicios de rehabilitación neurológica para jóvenes adultos que han sufrido accidentes cerebrovasculares o lesiones cerebrales traumáticas, convirtiendo su dolor personal en una causa que ayuda a miles de personas en situaciones similares.
Actualmente, Clarke continúa su carrera actoral con proyectos tanto en televisión como en cine, demostrando que es posible reconstruir una vida profesional después de enfrentar adversidades tan extremas. Su testimonio en la gala de Variety subraya la importancia de hablar abiertamente sobre la salud mental y las secuelas invisibles que pueden acompañar a las enfermedades graves.

