El pasado lunes 19 de enero dio comienzo en Londres el mediático proceso judicial que enfrenta al príncipe Enrique de Inglaterra y otras seis personalidades destacadas contra Associated Newspapers Limited (ANL), la empresa editora de los influyentes diarios británicos Daily Mail y Mail on Sunday. Los demandantes acusan a la compañía periodística de piratería informática y blagging, un término anglosajón que describe la práctica de obtener información mediante engaños y pretextos falsos.
Esta «superdemanda», como ha sido bautizada por los medios británicos, cuenta con una lista de demandantes de primer nivel encabezada por el duque de Sussex, quien se ha convertido en la figura más visible de esta batalla legal. Le acompañan en la demanda el legendario cantante Elton John junto a su esposo David Furnish, las reconocidas actrices Sadie Frost y Liz Hurley, el político Simon Hughes y la baronesa Lawrence de Clarendon.
El hijo menor del rey Carlos III realizó el viaje desde California, donde reside actualmente con su esposa Meghan Markle y sus hijos, aterrizando en suelo británico el domingo por la tarde para estar presente desde el primer día del proceso. Esta visita marca otro capítulo en la compleja relación del príncipe con los medios de comunicación británicos, una batalla que ha marcado gran parte de su vida pública y que ahora alcanza los tribunales.
El caso se centra en presuntas actividades ilegales llevadas a cabo por periodistas y investigadores privados contratados por ANL para obtener información privada sobre estas personalidades públicas durante un período que abarca más de una década. Los demandantes buscan no solo compensación económica, sino también sentar un precedente legal sobre los límites éticos del periodismo británico.
