Clicky

Christoph Waltz

4 de octubre de 1956 (69 años)
Conocido por su versatilidad y talento, Christoph Waltz ha destacado en películas como «Bastardos sin Gloria» interpretando al carismático y sádico Coronel Hans Landa, y en «Django sin Cadenas» como el cínico y encantador Dr. King Schultz. También brilló en «Spectre» como el villano Ernst Stavro Blofeld.
55
Total

visitas

0
Hoy
0
Esta semana
4
Últimos 30 días
0
Este mes
100,0%
43
Este año
290,9%

El hombre que llegó tarde para quedarse con todo

Seguro que te acuerdas de la primera vez que viste a Christoph Waltz. Fue en aquella escena de la leche y la pipa en Malditos Bastardos, donde el tío se merendó a todo el reparto sin despeinarse y nos dejó claro que el cine acababa de encontrar a su nuevo villano favorito. Pero lo que mucha gente no pilla es que Waltz no salió de la nada, porque el bueno de Christoph llevaba ya media vida currando en la televisión alemana y austríaca antes de que Tarantino le rescatara del anonimato internacional. Fue un «llegar y besar el santo» de manual, aunque el santo le pillara ya con las canas puestas y un colmillo retorcido que flipas.

Desde aquel bombazo, el actor no ha parado de encadenar papeles donde esa educación exquisita que gasta se mezcla con una mala leche de las que hacen época. Se llevó dos Oscar casi del tirón, uno por hacer de nazi insoportable y otro por ese cazarrecompensas con ética de Django Desencadenado, demostrando que lo suyo no era flor de un día. Lo que mola de Waltz es que sabe ser el tipo más elegante de la sala mientras te está amenazando de muerte, y eso es una cualidad que Hollywood ha explotado hasta la saciedad, a veces incluso demasiado.

De Blofeld al despacho de Regus Patoff

Hubo una época en la que parecía que si no tenías a Waltz haciendo de malo en tu superproducción, no eras nadie. Le vimos dándole caña a James Bond en Spectre y Sin tiempo para morir, recuperando al mítico Blofeld con un toque de psicopatía contenida que le iba al pelo. Sin embargo, donde de verdad se la saca es en esos proyectos un poco más retorcidos y menos obvios. Su paso por la televisión con The Consultant fue una auténtica pasada, porque verle encarnar a ese consultor sociópata que parece un robot sin sentimientos es, sinceramente, de lo mejorcito que ha hecho últimamente.

A Waltz le gusta jugar con esa ambigüedad de «no sé si me va a dar un abrazo o me va a cortar el cuello», y eso lo borda como nadie. No se conforma con los cheques fáciles de las franquicias, así que se mete en berenjenales más artísticos cuando le pica la curiosidad. Al final, el tío tiene ese aire de intelectual europeo que se ríe un poco de todo el postureo de Los Ángeles, y esa distancia es precisamente lo que le hace tan magnético frente a la cámara.

Lo que se trae entre manos: monstruos y asesinos

Si pensabas que a estas alturas iba a bajar el ritmo, vas listo, porque sus últimos proyectos confirman que le va la marcha más que nunca. Se ha metido de lleno en el universo de Guillermo del Toro para la nueva versión de Frankenstein, donde interpreta al Dr. Pretorious. Es un papel que le viene como anillo al dedo porque requiere ese equilibrio entre la genialidad y la locura que él maneja de miedo. Además, ha vuelto a colaborar con Luc Besson en Dracula: A Love Tale, metiéndose en la piel de un cura que tiene que lidiar con el mismísimo príncipe de las tinieblas.

También le hemos visto sacando su faceta más gamberra en Old Guy, una comedia de acción dirigida por Simon West donde hace de un asesino a sueldo veterano que tiene que entrenar a un novato. Es un registro que nos recuerda que, más allá de los diálogos intensos y las miradas de acero, el tío tiene un sentido del humor negrísimo que te deja roto. Entre vampiros, monstruos de laboratorio y sicarios con reuma, queda claro que tenemos Christoph Waltz para rato y que, por suerte para nosotros, sigue eligiendo los papeles con un gusto exquisito.

Un estilo que no se puede copiar

Al final, lo que diferencia a Waltz del resto es que no necesita gritar para acojonar ni hacer aspavientos para emocionar. Te suelta una frase en tres idiomas distintos, te dedica una sonrisa de esas de anuncio de dentífrico y ya te tiene en el bolsillo. Es un actor de raza, de los que saben que el silencio dice mucho más que un monólogo de cinco minutos, y eso en el cine actual es un tesoro. Da igual si hace de héroe o de villano de opereta, porque siempre le vas a comprar lo que te venda, simplemente porque lo hace con una clase que no se compra con dinero.

Mostrar
También conocido/a como Кристоф Вальц, كريستوف فالتز, 克里斯托弗·瓦尔兹, 크리스토프 발츠, クリストフ・ヴァルツ, คริสทอฟ วัลซ์, 크리스토프 왈츠.

Curiosidades sobre Christoph Waltz

Cosas que posiblemente no sabías de Christoph Waltz

Christoph Waltz es un actor austriaco-alemán conocido por su trabajo con Quentin Tarantino.
Ganó dos premios Óscar al mejor actor de reparto por sus papeles en 'Inglourious Basterds' y 'Django Unchained'.
Proviene de una familia de actores; sus abuelos y bisabuelos también trabajaron en el teatro.
Habla varios idiomas, incluyendo alemán, francés, inglés e italiano.
Fue el primer actor en ganar un Óscar por una película de Tarantino.
Ha sido productor y director en varias ocasiones.
Su papel en 'Inglourious Basterds' casi no se concretó; Tarantino estuvo a punto de abandonar el proyecto hasta encontrar a Waltz.
Es uno de los pocos actores que han ganado un Óscar sin una nominación al SAG por el mismo papel.
Le encanta la ópera y su compositor favorito es Domenico Gaetano Maria Donizetti.
Silueta personaje
Christoph Waltz
170 cm
Silueta usuario
Anónimo
180 cm

Altura de Christoph Waltz

Christoph Waltz mide 170cm.

Siempre te has preguntado qué tal te verías si te encuentras a Christoph Waltz por la calle o en una fiesta? Puedes ajustar en cualquier momento tu altura en tu perfil de usuario.

Películas y apariciones en TV

Música

No se ha encontrado música para Christoph Waltz

Eres un usuario FREE, no puedes ver las fotografías premium de este personaje.