visitas
John F. Kennedy seleccionó personalmente a Cliff Robertson para que lo interpretara en la película PT 109. Corría el año 1963 y el mandatario buscaba a alguien que no fuera una superestrella distractora. Robertson tenía una presencia sobria que encajaba con el ideal de héroe de guerra que la Casa Blanca quería proyectar.
Aceptó el reto con una condición técnica. Quería evitar el maquillaje excesivo para parecerse a Kennedy. Prefería confiar en el ritmo de los diálogos y en una contención gestual que acabó definiendo toda su trayectoria posterior.
Y la apuesta funcionó.
El reconocimiento de la Academia llegó en 1968 gracias a Charly. En esta cinta interpretaba a un hombre con discapacidad intelectual que se somete a un experimento para aumentar su inteligencia. Robertson ya había encarnado al personaje en una producción televisiva de 1961 titulada The Two Worlds of Charlie Gordon.
Pasó años luchando para que algún estudio financiara la versión cinematográfica. Ganó el Oscar al mejor actor tras una campaña de promoción que él mismo financió de su bolsillo. Fue un triunfo personal que le permitió elegir proyectos con una libertad inusual en el sistema de estudios de finales de los sesenta.
En 1977 Robertson recibió un documento de Hacienda por un cheque de 10.000 dólares que supuestamente había cobrado de Columbia Pictures. Él nunca había visto ese dinero. Al investigar el origen del pago descubrió que David Begelman, el todopoderoso presidente del estudio, había falsificado su firma para desviar fondos.
Denunció el delito ante el FBI y la policía de Los Ángeles a pesar de las advertencias de sus amigos. El escándalo sacudió los cimientos de la industria pero el precio que pagó el actor fue desproporcionado.
Nadie lo llamó para trabajar durante casi cuatro años.
Fue su sentencia de muerte profesional y su mayor orgullo. Pero Robertson no se arrepintió nunca de haber roto el código de silencio de Hollywood. Durante ese tiempo se refugió en su pasión por la aviación y en el pilotaje de aviones de la Segunda Guerra Mundial.
Regresó a la pantalla en 1980 con la película Star 80 dirigida por Bob Fosse. Interpretaba a Hugh Hefner en un papel que demostraba que su capacidad para la frialdad escénica seguía intacta. El veto se había levantado de forma silenciosa.
En 2002 una nueva generación de espectadores conoció su rostro gracias a la trilogía de Spider-Man dirigida por Sam Raimi. Robertson asumió el papel de Ben Parker con una naturalidad que anclaba la fantasía del cómic a la realidad emocional. Su frase sobre la responsabilidad se convirtió en un eje narrativo para toda la franquicia.
Repitió el papel en las secuelas de 2004 y 2007 mediante breves apariciones y secuencias de recuerdos. Fue su último gran impacto en la cultura popular antes de retirarse progresivamente de los focos.
Murió por causas naturales el 10 de septiembre de 2011 en Stony Brook, Nueva York. Tenía 88 años y acumulaba más de sesenta créditos entre cine y televisión. Su herencia material incluyó una colección privada de aviones de época que mantuvo operativa hasta sus últimos meses de vida.
Cosas que posiblemente no sabías de Cliff Robertson




¿Te has preguntado qué tal te verías si te encuentras a Cliff Robertson por la calle o en una fiesta? Puedes ajustar en cualquier momento tu altura en tu perfil de usuario.


Película
01/04/2010


Película
Farmer
15/10/2004


Película
Mr. Shroud
25/10/2002


Película
Sí mismo/a - Actor
01/08/2002


Película
Sí mismo/a
20/04/2002


Película
Sí mismo/a
26/06/2001


Película
Buzz Thomas
17/04/2001


Película
Vice President Pike
01/01/2001
No se ha encontrado música para Cliff Robertson
Eres un usuario FREE, no puedes ver las fotografías premium de este personaje.