visitas
James Cameron conducía camiones en California mientras soñaba con mundos que no existían.
No tenía formación académica en cine pero devoraba manuales técnicos en la biblioteca de la USC. En 1978 rodó un corto de diez minutos titulado Xenogenesis gracias a un préstamo de un consorcio de dentistas. Fue su primer contacto real con la tecnología que acabaría dominando la industria décadas después.
Y la apuesta funcionó.
La idea de The Terminator le asaltó en Roma durante una fiebre alta. Imaginó un torso metálico arrastrándose fuera de una explosión con cuchillos de cocina. Vendió el guion por un dólar (una cifra simbólica) a cambio de que le dejaran dirigir la película. En 1984 el presupuesto era de seis millones de dólares y la presión resultaba asfixiante para un novato.
Arnold Schwarzenegger quería el papel del héroe pero Cameron le convenció para ser la máquina. El resultado fue un éxito de taquilla que definió el cine de acción moderno. Pero Cameron no se detuvo ahí. En 1986 tomó las riendas de Aliens y transformó el terror espacial de la primera entrega en una guerra total de marines coloniales.
Porque su visión no cabía en un estudio tradicional.
En 1991 volvió a romper el techo técnico con Terminator 2: Judgment Day. El uso del metal líquido generado por ordenador fue una apuesta arriesgada que costó 100 millones de dólares. Fue la película más cara de la historia en su momento y recaudó cinco veces su coste en apenas unos meses.
En 1997 la prensa de Hollywood vaticinaba un desastre financiero sin precedentes. Titanic había superado los 200 millones de dólares de presupuesto y el rodaje en las costas de México era un caos absoluto. El director instaló una luz roja en el set que indicaba cuándo no se le podía interrumpir bajo ninguna circunstancia.
La película recaudó más de 2.000 millones de dólares en todo el mundo. Ganó 11 premios Oscar y Cameron gritó que era el rey del mundo desde el podio de los premios. Fue el momento en el que su perfeccionismo dejó de ser visto como una patología para ser una marca de fábrica.
No negocia los tiempos ni los recursos.
Pasó más de una década sin estrenar un largometraje de ficción. Durante ese tiempo bajó a la fosa de las Marianas en solitario dentro de un sumergible diseñado por él mismo. En 2009 presentó Avatar y cambió la forma en que el público entendía el 3D y la captura de movimiento. La tecnología necesaria no existía cuando empezó a escribir el guion así que tuvo que inventarla.
Muchos dudaron de la relevancia de la saga tras tantos años de silencio. En 2022 demostró que el público seguía ahí con Avatar: The Way of Water. La secuela superó los 2.300 millones de dólares en taquilla y validó su modelo de producción a largo plazo.
En 2025 tiene previsto el estreno de la tercera entrega de la franquicia rodada simultáneamente con la anterior. El coste estimado de las secuelas de Pandora supera los 1.000 millones de dólares de inversión total.
Cosas que posiblemente no sabías de David Cameron




¿Te has preguntado qué tal te verías si te encuentras a David Cameron por la calle o en una fiesta? Puedes ajustar en cualquier momento tu altura en tu perfil de usuario.


Película
Alexander
02/10/2015


Película
Byron Unger
21/07/2026
No se ha encontrado música para David Cameron
Eres un usuario FREE, no puedes ver las fotografías premium de este personaje.