visitas
Diana Mary Fluck nació en Swindon en 1931 y a los catorce años ya estaba mintiendo sobre su edad para entrar en la London Academy of Music and Dramatic Art. No buscaba el arte con mayúsculas sino escapar de una Inglaterra de posguerra que le quedaba pequeña. Cambió su apellido a Dors porque Fluck sonaba demasiado parecido a un insulto en inglés.
Fue la primera rubia platino fabricada en serie por la industria británica.
Entró en la Rank Organisation a través de su llamada escuela de encanto. Allí la moldearon para ser la respuesta local a Marilyn Monroe. En 1947 rodó The Shop at Sly Corner y el público se fijó en ella de inmediato. Pero detrás de la melena oxigenada había una mujer de negocios que entendía el poder de la provocación.
Antes de cumplir los veinte años ya tenía un Cadillac rosa y una mansión que pagaba con contratos leoninos. Tenía claro que su físico era una moneda de cambio con fecha de caducidad. Y la apuesta funcionó durante casi una década de portadas y escándalos controlados.
En 1956 llegó Yield to the Night. Fue su intento real de que la crítica la tomara en serio como actriz dramática. Interpretó a una mujer condenada a muerte basada en la figura de Ruth Ellis. Se quitó el maquillaje y dejó que la cámara captara su rostro demacrado en una celda de aislamiento.
La crítica se quedó muda.
Pero Hollywood la llamó y el desembarco en Estados Unidos fue un desastre logístico. Su primer marido Dennis Hamilton se encargó de arruinar casi cada oportunidad de negocio con su comportamiento violento y sus exigencias absurdas. Firmó con RKO pero las películas como The Unholy Wife de 1957 no funcionaron en taquilla.
Y los estudios perdieron el interés rápido.
Regresó a Reino Unido con las manos vacías y una deuda fiscal que la perseguiría años. La prensa británica que antes la adoraba empezó a tratarla como una reliquia de otra época. Así que decidió cambiar de estrategia para sobrevivir al olvido.
En los años setenta se reinventó como secundaria y personaje habitual de la televisión. Apareció en películas de terror de la productora Amicus y en comedias que explotaban su imagen de mujer madura y deslenguada. En 1970 participó en There’s a Girl in My Soup y demostró que tenía un sentido de la comedia mucho más afilado de lo que sus productores iniciales creían.
Nunca recuperó el estatus de estrella principal.
Pero trabajó sin descanso en cabarets y programas de entrevistas para pagar sus facturas. Escribió varios libros de memorias donde no dejaba títere con cabeza. En 1982 publicó Dors by Diana y el texto reveló a una mujer que conocía perfectamente los mecanismos de la fama.
Su última aparición en el cine fue en la película Steaming grabada en 1984 y estrenada de forma póstuma un año después. El rodaje terminó pocas semanas antes de que su salud colapsara definitivamente.
En mayo de 1984 el hospital de Windsor confirmó su fallecimiento por un cáncer de ovario a los cincuenta y dos años de edad. Su patrimonio declarado en el momento de la muerte ascendía a poco más de 200.000 libras esterlinas.
Cosas que posiblemente no sabías de Diana Dors




¿Te has preguntado qué tal te verías si te encuentras a Diana Dors por la calle o en una fiesta? Puedes ajustar en cualquier momento tu altura en tu perfil de usuario.


Película
Sí mismo/a
24/09/2022


Película
material archivo
26/07/2019


Película
Sí mismo/a
09/03/2013


Película
HerSí mismo/a material archivo
13/08/2003


Película
Sí mismo/a material archivo
13/06/2000


Película
Sí mismo/a (archive)
26/12/1999


Película
Sí mismo/a material archivo
26/08/1991


Película
08/05/1990


Película
Violet
22/05/1985


TV
Sí mismo/a (archival footage)
09/04/1985


Película
Sí mismo/a
01/01/1985


Película
Sí mismo/a
21/09/1982
No se ha encontrado música para Diana Dors
Eres un usuario FREE, no puedes ver las fotografías premium de este personaje.