visitas
Emma Watson tenía nueve años cuando pasó ocho audiciones en el gimnasio de su colegio en Oxford. Los productores de Heyday Films buscaban una niña capaz de memorizar párrafos enteros sin perder la naturalidad. Y la apuesta funcionó porque J.K. Rowling supo que era ella tras ver la primera prueba de cámara.
En 2001 el estreno de Harry Potter y la piedra filosofal rompió cualquier expectativa comercial. Watson pasó de ser una estudiante anónima a una figura global con un contrato que la ataba a una silla de maquillaje durante casi una década.
No hubo vuelta atrás.
Ganó 125.000 libras por la primera entrega de la saga. Pero el dinero no evitó que Watson se sintiera asfixiada por las cláusulas que le impedían cortarse el pelo o cambiar su imagen física. En 2007 consideró seriamente abandonar el proyecto antes de firmar para las últimas tres películas.
No fue una decisión impulsiva.
La presión por encajar en el molde de Hermione Granger la llevó a buscar refugio en la academia. En 2009 se matriculó en la Universidad de Brown para estudiar literatura inglesa. Quería demostrar que su cerebro funcionaba fuera de los sets de rodaje de Leavesden.
Durante el rodaje de Las ventajas de ser un marginado en 2011 pidió que la trataran como a una actriz de reparto más. Aquel papel fue su primer intento real de alejarse de la magia británica para explorar el cine independiente estadounidense. Y funcionó en términos de crítica.
En 2014 pronunció un discurso en la sede de la ONU en Nueva York que cambió la percepción pública sobre su carrera. Aquel evento generó **más de mil millones de interacciones en redes sociales** y la alejó definitivamente de la etiqueta de estrella juvenil.
El cine dejó de ser su única prioridad.
Watson rechazó el papel protagonista de La La Land para centrarse en la versión de acción real de La bella y la bestia de 2017. Aquella negociación incluyó un sueldo base de 3 millones de dólares que subió hasta los **15 millones tras el recuento de la taquilla mundial**.
En 2019 interpretó a Meg March en Mujercitas bajo las órdenes de Greta Gerwig. Fue una producción coral donde Watson aceptó un rol secundario para trabajar con un elenco de alto nivel. Aquel rodaje marcó el inicio de un retiro voluntario de las pantallas que duraría varios años.
Porque su interés se desplazó hacia la inversión y la dirección creativa. En 2022 escribió y dirigió un cortometraje publicitario para la fragancia Prada Paradoxe. Fue la primera vez que tomó el control absoluto de la imagen en una campaña de lujo internacional.
En 2023 lanzó junto a su hermano una marca de ginebra de lujo llamada Renais. El proyecto utiliza uvas recicladas de viñedos familiares en Francia y busca un hueco en el mercado de bebidas premium.
La empresa registró una facturación declarada de varios millones de euros en su primer ejercicio fiscal completo. Watson mantiene su residencia principal en Londres y sigue vinculada al consejo de administración de Kering desde 2020.
Cosas que posiblemente no sabías de Emma Watson




¿Te has preguntado qué tal te verías si te encuentras a Emma Watson por la calle o en una fiesta? Puedes ajustar en cualquier momento tu altura en tu perfil de usuario.


Película
Sí mismo/a
17/11/2022


Película
Sí mismo/a
21/11/2021


Película
Sí mismo/a material archivo
09/04/2021


Película
Belle material archivo
22/04/2018


Película
Mae Holland
27/04/2017


Película
Lena
12/02/2016


Película
Angela Gray
01/10/2015


Película
Nicki
12/06/2013
No se ha encontrado música para Emma Watson
Eres un usuario FREE, no puedes ver las fotografías premium de este personaje.