visitas
Kenneth Branagh aterrizó en la gala de los Oscar de 1990 con solo 29 años. Llevaba Enrique V como carta de presentación y la prensa londinense ya lo señalaba como el sucesor natural de Laurence Olivier. Pero a él le interesaba más gestionar su propia compañía de teatro que heredar etiquetas ajenas.
Nació en Belfast en 1960 dentro de una familia trabajadora. El traslado a Reading cuando tenía nueve años marcó su identidad porque tuvo que ensayar el acento inglés para evitar las burlas en el colegio. Esa capacidad para camuflarse terminó siendo su mejor herramienta en la Royal Academy of Dramatic Art.
Durante la década de los ochenta fundó la Renaissance Theatre Company. No quería esperar a que el sistema le diera permiso para dirigir y prefirió buscar financiación privada para sus montajes. Logró que el príncipe Carlos se convirtiera en patrón de su compañía y eso le dio el impulso definitivo para saltar al cine.
Y la apuesta funcionó.
Tras el impacto de sus adaptaciones de Shakespeare el mercado estadounidense llamó a su puerta. En 1991 rodó Morir todavía en Los Ángeles y demostró que podía manejar el cine negro con la misma soltura que el verso isabelino. Pero la industria es caprichosa y los años noventa terminaron con el bache crítico de Frankenstein de Mary Shelley en 1994.
Aquel rodaje fue una pesadilla técnica y presupuestaria. La prensa se cebó con su interpretación y Branagh decidió refugiarse de nuevo en las tablas y en proyectos más pequeños. En 1996 estrenó su Hamlet de cuatro horas de duración. La película se rodó en 70 milímetros y aunque fue un fracaso en taquilla recuperó el respeto de la academia con cuatro nominaciones.
Pero el dinero real estaba en otra parte.
En 2011 aceptó el encargo de dirigir Thor para Marvel Studios. Muchos críticos no entendieron qué hacía un experto en clásicos dirigiendo a un dios nórdico con un martillo. Branagh aplicó una estructura de tragedia dinástica al guion y consiguió que la película recaudara 449 millones de dólares en todo el mundo.
La seguridad financiera que le dieron los grandes estudios le permitió alternar superproducciones con proyectos personales. En 2017 inició una nueva etapa como el detective Hércules Poirot en Asesinato en el Orient Express. No solo dirigió la cinta sino que se puso delante de la cámara con un bigote postizo que generó meses de conversación en redes sociales.
En 2021 decidió mirar hacia atrás para rodar Belfast. Fue una producción austera grabada durante las restricciones sanitarias y centrada en los recuerdos de su propia infancia. Ganó el Oscar al mejor guion original en 2022 tras haber estado nominado en ocho categorías diferentes a lo largo de su vida.
Cerró su trilogía sobre Agatha Christie con Misterio en Venecia en 2023. La película se alejó del misterio clásico para rozar el cine de terror aprovechando la arquitectura decadente de la ciudad italiana. El presupuesto de producción se fijó en 60 millones de dólares y el rodaje terminó en apenas cincuenta días de trabajo.
Cosas que posiblemente no sabías de Kenneth Branagh




¿Te has preguntado qué tal te verías si te encuentras a Kenneth Branagh por la calle o en una fiesta? Puedes ajustar en cualquier momento tu altura en tu perfil de usuario.


Película
04/03/2027


Película
Nikolai Ustinov
03/09/2026


Película
David Lean (voz)
17/05/2026


Película
Michael Reid
15/05/2026


Película
Sí mismo/a
22/12/2025


TV
(voz)
16/11/2025


Película
Charles Dickens (voz)
07/04/2025


TV
Abijah Fowler (voz)
03/11/2023


Película
Sí mismo/a
26/11/2022
No se ha encontrado música para Kenneth Branagh
Eres un usuario FREE, no puedes ver las fotografías premium de este personaje.