visitas
Nina Hoss nació en Stuttgart en 1975 bajo la influencia de una familia con un pie en la política y otro en las tablas. Su padre fue cofundador de Los Verdes y su madre dirigía el Württembergisches Staatstheater. Esa herencia de compromiso y disciplina marcó su entrada en la interpretación desde la adolescencia.
En 1996 protagonizó A Girl Called Rosemary bajo la dirección de Bernd Eichinger. Fue un éxito de audiencia en la televisión alemana que le dio fama inmediata antes de terminar sus estudios en la escuela Ernst Busch. Pero ella prefirió refugiarse en el teatro nacional de Berlín durante años para pulir una técnica que huye del exceso.
La actriz no busca el aplauso fácil.
Su formación teatral le otorgó un control absoluto sobre su lenguaje corporal. En el escenario del Deutsches Theater aprendió que la quietud comunica más que el grito. Porque para Hoss el cine es una cuestión de capas que se retiran poco a poco ante la cámara.
En 2001 comenzó una colaboración con el director Christian Petzold que definió la estética del cine alemán contemporáneo. Rodaron juntos Something to Remind Me y sentaron las bases de una relación profesional basada en la contención. El director encontró en ella la mirada perfecta para retratar la frialdad de la Alemania unificada.
En 2007 ganó el Oso de Plata en la Berlinale por su papel en Yella. Interpretaba a una mujer que huía de su pasado en la Alemania del Este para caer en las garras del capitalismo más feroz del Oeste. La crítica europea empezó a compararla con las grandes damas del cine clásico por su capacidad para sostener planos largos sin parpadear.
El cine alemán le debe su rostro más gélido.
En 2012 rodó Barbara y en 2014 Phoenix. En esta última película Hoss interpreta a una superviviente del Holocausto que se somete a una reconstrucción facial para recuperar su identidad. El final de esa cinta se considera uno de los momentos más potentes de la cinematografía europea de la última década por su uso del silencio y la canción.
La industria estadounidense llamó a su puerta a través de la televisión. En 2014 se incorporó a la serie Homeland en el papel de Astrid, una agente de inteligencia alemana. Fue una transición lógica que le permitió trabajar en producciones de mayor presupuesto sin renunciar a su estilo sobrio.
En 2022 interpretó a Sharon Goodnow en la película Tár de Todd Field. Su papel como la esposa y primer violín de la protagonista le valió el reconocimiento de los sindicatos de críticos en Estados Unidos. Y lo hizo compartiendo pantalla con Cate Blanchett mediante un duelo interpretativo basado en lo que no se dice.
Hoss no necesita diálogos largos para dominar una escena.
En 2023 participó en The Caine Mutiny Court-Martial, la obra póstuma de William Friedkin, donde interpretó a la comandante Katherine Challee. Ese mismo año formó parte de la serie de espionaje The Diplomat para una plataforma global. En 2024 la película Langue Étrangère de Claire Burger compitió en la sección oficial de la Berlinale con ella en el reparto principal.
La producción de Langue Étrangère tuvo un presupuesto aproximado de 4.8 millones de euros.
Cosas que posiblemente no sabías de Nina Hoss




¿Te has preguntado qué tal te verías si te encuentras a Nina Hoss por la calle o en una fiesta? Puedes ajustar en cualquier momento tu altura en tu perfil de usuario.


Película
Hanna
22/10/2026


Película
unknown
23/09/2026


Película
07/04/2026


Película
Eileen Lovborg
22/10/2025


Película
Isabell
19/06/2025


Película
Susanne
11/09/2024


Película
Doris Goethe
27/09/2023


Película
04/05/2023


Película
Sharon Goodnow
23/02/2023


Película
Martha Gellhorn (voz)
24/10/2022


Película
Sharon Goodnow
07/10/2022
No se ha encontrado música para Nina Hoss
Eres un usuario FREE, no puedes ver las fotografías premium de este personaje.