visitas
Peter O’Toole llegó al desierto de Jordania con la cara quemada por el sol y un contrato que otros actores más famosos habían rechazado. David Lean buscaba un rostro capaz de aguantar el primer plano durante tres horas de metraje y encontró en aquel chico de ojos azules una mezcla extraña de fragilidad y locura. En 1962 el estreno de Lawrence de Arabia le lanzó al estrellato de una forma violenta que nunca terminó de gestionar bien. Aquel rodaje de casi un año entre arena y calor extremo definió su carrera y también su salud.
Aquel rodaje fue un infierno de arena.
A pesar de la imagen de caballero inglés que proyectaba en pantalla nació en Irlanda y conservó siempre un espíritu rebelde y algo caótico. Estudió en la Royal Academy of Dramatic Art junto a Albert Finney y Alan Bates pero su estilo era distinto al de sus compañeros de generación. O’Toole no buscaba el realismo sucio de los años sesenta sino que prefería una teatralidad grandilocuente y técnica. En 1964 protagonizó Becket junto a Richard Burton y ahí empezó una de las amistades más destructivas y regadas por el alcohol de la historia del cine.
Bebían porque era lo que se esperaba de ellos. Pero el cuerpo de O’Toole aguantó menos que el de sus colegas de juerga y a mediados de los años setenta los médicos tuvieron que extirparle parte del estómago y el páncreas. Aquella cirugía le dejó una delgadez cadavérica que aprovechó para interpretar personajes más oscuros o excéntricos. En 1972 rodó La clase dirigente donde interpretaba a un noble que se creía Jesucristo y demostró que su registro iba mucho más allá de las epopeyas históricas.
La relación de O’Toole con los premios de la Academia es una de las estadísticas más comentadas en los círculos de críticos de Madrid y Londres. Recibió su primera candidatura al Oscar en 1963 por interpretar a T.E. Lawrence y perdió. A partir de ahí acumuló nominaciones por Becket, El león en invierno, Adiós, Mr. Chips y La clase dirigente sin ganar ninguna estatuilla. Los académicos admiraban su talento pero temían su carácter impredecible y sus ausencias prolongadas de los circuitos comerciales.
En 1980 volvió a la primera línea con Profesión: El especialista interpretando a un director de cine despótico y brillante. Fue su sexta nominación y de nuevo se fue a casa con las manos vacías. Dos años después en 1982 repitió la jugada con Mi año favorito donde básicamente se parodiaba a sí mismo como una vieja gloria del cine borracha y encantadora. La industria le respetaba pero parecía que el premio gordo siempre se le escapaba de las manos por una cuestión de tiempo o de política interna.
Y la apuesta por el olvido nunca llegó.
En 2003 la Academia decidió concederle un Oscar honorífico por toda su trayectoria profesional. Al principio O’Toole rechazó el premio mediante una carta porque todavía se sentía con fuerzas para ganar uno en competición directa. Pidió a los académicos que esperaran a que cumpliera los ochenta años para darle el galardón de consolación. Al final su hija le convenció para que aceptara el reconocimiento y apareció en la gala con el pelo blanco y la misma mirada afilada de siempre.
Sus últimos años de trabajo estuvieron marcados por papeles secundarios en grandes producciones que buscaban su prestigio veterano. En 2004 participó en la película Troya interpretando al rey Príamo y su escena con Brad Pitt fue lo más destacado de una cinta cargada de efectos digitales. También puso su voz al crítico gastronómico Anton Ego en la película de animación Ratatouille en 2007 regalando un monólogo final que muchos consideran su mejor testamento interpretativo.
Pero su salud no era de hierro.
En 2006 consiguió su octava y última nominación al Oscar por Venus donde interpretaba a un actor anciano enamorado de una mujer mucho más joven. Perdió contra Forest Whitaker y así cerró su ciclo de candidaturas con un récord de ocho nominaciones y cero victorias en categorías competitivas. Es una cifra que define perfectamente su estatus de eterno forastero en la industria de Hollywood a pesar de ser uno de los rostros más reconocibles del siglo veinte.
En julio de 2012 anunció su retirada definitiva de la actuación mediante un comunicado breve y seco. Explicó que ya no tenía el corazón para seguir adelante y que el oficio le había abandonado a él antes que él al oficio. Pasó sus últimos meses de vida en su casa de Londres alejado de las cámaras y de los eventos sociales que tanto había frecuentado en su juventud. Falleció en el hospital Wellington de Londres el 14 de diciembre de 2013 a los 81 años.
Cosas que posiblemente no sabías de Peter O’Toole




¿Te has preguntado qué tal te verías si te encuentras a Peter O’Toole por la calle o en una fiesta? Puedes ajustar en cualquier momento tu altura en tu perfil de usuario.


TV
Sí mismo/a (Archive Footage)
17/04/2026


Película
Archive
17/06/2025


Película
Sí mismo/a material archivo
10/01/2025


Película
Sí mismo/a material archivo
26/11/2022


Película
Sí mismo/a material archivo
26/03/2021


Película
Sí mismo/a - Actor material archivo
15/02/2020


Película
Narrador (voz)
06/12/2018


Película
Tugboat
06/03/2015


Película
Gallus
01/02/2014


TV
Sí mismo/a material archivo
05/01/2013


Película
Father Christopher
01/06/2012


Película
Sí mismo/a
11/04/2012
No se ha encontrado música para Peter O'Toole
Eres un usuario FREE, no puedes ver las fotografías premium de este personaje.