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Priscilla Pointer no buscaba los focos cuando aterrizó en el cine con más de cincuenta años. Venía de las tablas de San Francisco y de una formación teatral estricta que le permitía sostener la tensión sin pestañear. En 1976 Brian De Palma le dio el papel de la señora Snell en Carrie y ahí empezó su verdadera etapa profesional frente a la cámara.
Fue una entrada tardía pero demoledora.
Antes de ese rodaje pasó quince años en el Actor’s Workshop junto a su marido Jules Irving. Allí aprendió que el gesto contenido dice mucho más que el grito. Y esa contención le sirvió para interpretar a madres que oscilaban entre lo protector y lo inquietante. Porque Pointer nunca fue una actriz de relleno.
Su relación profesional con su hija Amy Irving es un caso extraño en la industria por su recurrencia. Compartieron pantalla en Honeysuckle Rose (1980) y The Competition (1980). Pero el momento más recordado es cuando interpretaron a madre e hija en la citada Carrie. Aquello no era solo una decisión de casting. Era una transferencia de energía real que traspasaba el celuloide y dotaba de veracidad a la angustia adolescente de la protagonista.
En 1986 David Lynch la llamó para Blue Velvet. Hizo de la señora Williams y aportó esa pátina de normalidad suburbana que tanto asusta en el universo lynchiano. Su cara era el mapa de la clase media estadounidense de finales de siglo. Así que los directores la llamaban cuando necesitaban autoridad moral o secretos familiares bien guardados.
Pero la televisión le dio la estabilidad económica que el cine de autor a veces niega. Entre 1981 y 1983 encarnó a Rebecca Wentworth en Dallas. Participó en 44 episodios de la serie que paralizaba España a la hora de la comida. Fue un trabajo de oficina bien pagado que le permitió elegir mejor sus siguientes pasos en el cine de género.
Apareció en A Nightmare on Elm Street 3: Dream Warriors en 1987. No le importaba el presupuesto ni el tipo de película. Si el personaje tenía un anclaje sólido ella aceptaba el reto. Y lo hacía con la misma seriedad con la que interpretaba a Shakespeare años atrás.
Trabajó hasta que el cuerpo le pidió parar.
Su última aparición acreditada en televisión fue en un episodio de CSI: Crime Scene Investigation emitido en 2006. Tenía ya 82 años y seguía manteniendo esa mirada afilada. Nunca necesitó grandes premios para que los directores de fotografía supieran que su rostro llenaba el encuadre con solo entrar en la habitación.
En 1996 participó en Carried Away bajo la dirección de Bruno Barreto. Fue otra colaboración con su hija Amy. La crítica ignoró la película en gran medida pero Pointer entregó una de sus interpretaciones más crudas. Rodó más de cien proyectos entre cine y televisión desde que debutó en un episodio de The New People en 1969.
El 18 de mayo de 2024 cumplió cien años de edad. Vive retirada en una comunidad de actores en Los Ángeles donde el sindicato gestiona los cuidados de sus veteranos. Su ficha en el sindicato de actores sigue activa bajo el nombre de Priscilla Marie Pointer.
Cosas que posiblemente no sabías de Priscilla Pointer
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Película
Mrs. Beaumont
08/11/2011


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04/05/2010


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20/04/2008


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28/09/2003


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28/08/2001


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Margaret Palmer
19/09/1999


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21/12/1997


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26/01/1996


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21/09/1994


Película
Woman in cinema (segment "The Theatre")
19/05/1994
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