visitas
Rod Taylor nunca fue un galán de porcelana. Tenía los hombros anchos y una mandíbula que parecía esculpida a base de golpes. Pero lo que realmente lo diferenciaba de los actores de método que inundaban California en los años cincuenta era su falta de pretensión. No buscaba el aplauso intelectual sino la eficacia en el encuadre.
En 1954 llegó a Los Ángeles con un premio de teatro bajo el brazo y los bolsillos casi vacíos. Venía de Australia y no tenía un plan B. Solo contaba con su experiencia en la radio y una determinación que muchos confundían con arrogancia.
Hollywood terminó por ceder.
Antes de protagonizar grandes superproducciones tuvo que conformarse con papeles secundarios en cintas como Giant o Raintree County. En aquellos rodajes aprendió que la cámara detecta la duda al instante. Así que decidió que su estilo sería el de la seguridad absoluta, incluso cuando el guion flaqueaba.
George Pal le dio la oportunidad de su vida en 1960. El papel de H. George Wells en The Time Machine lo catapultó al imaginario colectivo. Taylor interpretaba al viajero del tiempo con una mezcla de curiosidad científica y fuerza física que todavía hoy resulta creíble. La película recaudó más de 1,6 millones de dólares solo en su estreno inicial en Estados Unidos, una cifra que validó su estatus de estrella.
Poco después recibió la llamada de Alfred Hitchcock. El director buscaba a un hombre capaz de enfrentarse a lo inexplicable sin perder la compostura para The Birds. Taylor aceptó el reto de compartir pantalla con Tippi Hedren y miles de cuervos entrenados para el ataque en aquel rodaje de 1963.
No todos los proyectos fueron aciertos comerciales.
A mediados de los años sesenta rechazó papeles que terminaron en manos de otros actores de renombre. Prefería elegir personajes que tuvieran una conexión directa con su propia personalidad ruda y directa. Porque para Taylor actuar no era una terapia sino un oficio que exigía puntualidad y disciplina militar.
En 1973 compartió cartel con John Wayne en The Train Robbers. Fue una de sus últimas grandes incursiones en el género del oeste antes de que el cine de autor transformara la industria por completo. Wayne lo respetaba porque Taylor rodaba sus propias escenas de acción y no se quejaba de las jornadas interminables bajo el sol de Durango.
Pero el mercado cambió y el actor supo que su lugar estaba ahora en los hogares de millones de espectadores. Durante la década de los ochenta se incorporó al reparto de Falcon Crest. Interpretó a Frank Agretti durante una treintena de episodios y devolvió su rostro a la primera línea de la cultura popular.
Y la apuesta funcionó.
Su última aparición en la gran pantalla ocurrió en 2009. Quentin Tarantino lo convenció para salir de su retiro y dar vida a Winston Churchill en Inglourious Basterds. Taylor solo puso una condición: quería que el personaje tuviera peso real y no fuera una simple caricatura histórica. Fue una despedida a la altura de su trayectoria.
Rod Taylor murió de un ataque al corazón el 7 de enero de 2015 en su casa de Los Ángeles. Tenía 84 años y faltaban apenas unos días para que cumpliera los 85. Dejó una herencia profesional compuesta por más de 50 largometrajes y centenares de horas de televisión grabadas originalmente en celuloide de 35 milímetros.
Cosas que posiblemente no sabías de Rod Taylor




¿Te has preguntado qué tal te verías si te encuentras a Rod Taylor por la calle o en una fiesta? Puedes ajustar en cualquier momento tu altura en tu perfil de usuario.


Película
Sí mismo/a - material archivo
22/06/2022


Película
Sí mismo/a
17/04/2017


Película
Sí mismo/a
28/08/2008


Película
Doc
07/04/2007


TV
Mike Harper material archivo (sin crédito)
17/11/2006


Película
Sí mismo/a
28/05/2000


Película
Daddy-O
13/08/1998


Película
General Sorenson
20/09/1996


TV
Coach
12/02/1996


Película
Billy Patrick
14/01/1995


Película
Ted Kitteridge
01/01/1995
No se ha encontrado música para Rod Taylor
Eres un usuario FREE, no puedes ver las fotografías premium de este personaje.