visitas
Stanley Adams no buscaba el protagonismo pero su rostro terminó siendo uno de los más familiares para el espectador de los años sesenta. En 1961 interpretó a Rusty Trawler en Desayuno con diamantes y su figura rechoncha sirvió para subrayar la soledad de la protagonista en las fiestas neoyorquinas. Fue un secundario de oficio que entendía que su función era hacer brillar a las estrellas de la cartelera.
Su capacidad para el humor físico le permitió trabajar sin descanso en una industria que devoraba perfiles similares cada semana. En 1967 dio vida a Cyrano Jones en Star Trek y aquel vendedor de tribbles le garantizó un hueco en la memoria colectiva de los aficionados a la ciencia ficción. Pero tras esa fachada de hombre divertido se escondía una capacidad analítica para la escritura que pocos sospechaban.
Escribir era su verdadera vía de escape.
Mientras rodaba series como Bonanza o La dimensión desconocida dedicaba sus ratos libres a mecanografiar historias para la pequeña pantalla. En 1969 firmó el guion de un episodio de Star Trek titulado The Mark of Gideon y demostró que conocía los mecanismos del suspense mejor que muchos veteranos de despacho. Y lo hacía sin pretensiones intelectuales porque su objetivo siempre fue mantener la maquinaria en marcha.
Su ritmo de producción era frenético porque sabía que en el Hollywood de los setenta un actor de reparto solo valía tanto como su última aparición. En 1974 prestó su voz para la película de animación The Nine Lives of Fritz the Cat y exploró registros que el cine de imagen real le negaba habitualmente. Adams acumuló más de doscientos créditos en su historial antes de que las ofertas empezaran a escasear.
La falta de estabilidad laboral es un veneno lento.
A mediados de la década de los setenta su presencia en las producciones de primer nivel disminuyó de forma drástica. En 1977 participó en The Great Gundown y ese rodaje se convirtió en uno de sus últimos trabajos frente a la cámara antes de que la presión por mantener el estatus profesional hiciera mella en su salud. El sistema de estudios nunca fue amable con quienes habitaban en los márgenes del estrellato.
El 27 de abril de 1977 Stanley Adams se suicidó en su domicilio de Los Ángeles. Tenía 62 años y su muerte no ocupó las portadas de los grandes diarios ni generó homenajes multitudinarios en los teatros de la ciudad. Pero la noticia afectó profundamente a los compañeros de profesión que habían compartido set con él durante tres décadas de rodajes ininterrumpidos.
Y el sistema simplemente siguió girando.
Su legado se mantiene vivo en las reposiciones televisivas y en los archivos de las productoras que aún conservan sus libretos. En 1977 su nombre desapareció de las listas de casting de manera definitiva. Su última aparición acreditada fue en un episodio de la serie Thunder emitido ese mismo año tras su fallecimiento.
Cosas que posiblemente no sabías de Stanley Adams
¿Te has preguntado qué tal te verías si te encuentras a Stanley Adams por la calle o en una fiesta? Puedes ajustar en cualquier momento tu altura en tu perfil de usuario.


Película
material archivo
05/12/2016


TV
HimSí mismo/a
05/12/2016


TV
Cyrano Jones
03/01/1993


Película
Noodles
01/09/1976


Película
Dade McCrutchen
13/05/1976


Película
Freddy
06/05/1975


Película
(voz)
18/09/1974



TV
13/09/1974



TV
Bartender
13/09/1974


Película
Bernie / Foul Mouth
02/01/1974


Película
Carl Swafford
01/08/1973
No se ha encontrado música para Stanley Adams
Eres un usuario FREE, no puedes ver las fotografías premium de este personaje.