Makaziwe Mandela, la hija mayor del icónico líder sudafricano Nelson Mandela, ha obtenido una victoria judicial que le permitirá subastar 70 objetos personales de su padre, fallecido en diciembre de 2013. El tribunal sudafricano ha fallado a favor de la heredera frente al organismo de patrimonio nacional, que consideraba estos artículos como bienes del Estado.
Entre las piezas más significativas que saldrán a subasta se encuentra la llave de la celda número 466/64 de Robben Island, la prisión donde Mandela pasó 18 de sus 27 años de cautiverio. Este pequeño objeto de metal se ha convertido en un símbolo tangible de la lucha contra el apartheid y la resistencia pacífica.
La colección también incluye unas gafas de sol Ray Ban modelo aviador, características del expresidente, así como una de sus reconocibles camisas florales de colores vivos que adoptó tras su liberación en 1990. Estos elementos formaron parte de la imagen pública de Mandela durante su transición de prisionero político a primer presidente negro de Sudáfrica en 1994.
Nelson Mandela se convirtió en mayo de 1994 en el primer mandatario elegido democráticamente tras el fin del régimen del apartheid, el sistema de segregación racial institucionalizado. Su figura trasciende las fronteras sudafricanas, siendo reconocido mundialmente como símbolo de la reconciliación y la justicia social.
La decisión judicial supone un precedente importante en la disputa sobre el legado material del Nobel de la Paz, cuyas pertenencias han sido objeto de conflicto entre sus herederos y las instituciones estatales que consideran su memoria como patrimonio nacional indivisible.
