El próximo miércoles 27 de mayo se cerrará judicialmente uno de los capítulos más dolorosos para la familia de Matthew Perry. Ese día se conocerá la sentencia de Kenneth Iwamasa, asistente personal del recordado Chandler de ‘Friends’, quien administró al actor la inyección letal de ketamina que provocó su muerte en octubre de 2023, a los 54 años.
Iwamasa es el último de los cinco implicados en recibir condena, tras Jasveen Sangha -apodada ‘la reina de la ketamina’-, su colaborador Erik Fleming, y los médicos Salvador Plasencia y Mark Chávez. Todos formaron una red que suministraba la droga al intérprete, aprovechándose de su adicción.
Las devastadoras palabras de la madre del actor
Días antes de conocerse el veredicto final, Suzanne Morrison, madre de Matthew Perry, ha presentado ante el tribunal lo que se conoce como ‘victim impact statement’ (declaración de impacto de la víctima). En esta emotiva carta, a la que ha tenido acceso la revista ‘People’, Morrison expresa su dolor y decepción hacia quien debía cuidar de su hijo.
«En lugar de protegerle, le ayudó e instigó al consumo de drogas», escribió Morrison sobre Iwamasa. «Matthew confió en él como su asistente, pero esa confianza fue traicionada de la manera más cruel posible. Mi hijo pagó el precio más alto por depositar su fe en la persona equivocada».
El papel clave del asistente en la tragedia
Según las investigaciones, Iwamasa no solo suministró a Perry múltiples inyecciones de ketamina el día de su muerte, sino que también preparó la bañera donde el actor sería encontrado sin vida. A pesar de carecer de formación médica, el asistente administraba regularmente la droga al intérprete, siguiendo un patrón que se había vuelto rutinario en los últimos meses de vida de Perry.
La madre del actor también reveló en su declaración el impacto devastador que ha tenido esta pérdida en toda la familia: «No solo perdimos a Matthew, sino que descubrimos que quienes debían protegerle contribuyeron activamente a su destrucción. Es una traición que va más allá de las palabras».
El caso ha puesto de manifiesto los peligros que enfrentan las celebridades con problemas de adicción, especialmente cuando quienes les rodean priorizan el dinero sobre su bienestar. Perry había luchado durante décadas contra sus adicciones y había sido abierto sobre sus problemas, incluso escribiendo un libro autobiográfico donde detallaba su batalla personal.

