La cantante estadounidense Lady Gaga, con cerca de dos décadas de trayectoria artística, ha consolidado su posición como una de las voces más influyentes de la música pop mundial. Sin embargo, su compromiso va mucho más allá del entretenimiento, habiendo demostrado en múltiples ocasiones su férrea defensa de diversas causas sociales.
A lo largo de su carrera, la intérprete de «Bad Romance» se ha erigido como una abanderada de los derechos LGTBIQ+, prestando especial atención a la protección de la comunidad trans. Su activismo político también la ha llevado a respaldar públicamente al Partido Demócrata estadounidense, manifestando abiertamente su preocupación por las políticas implementadas durante las presidencias de Donald Trump.
En una demostración sin precedentes de su compromiso social, Lady Gaga tomó la decisión de interrumpir una de sus actuaciones en directo para alzar su voz contra las controvertidas operaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de Estados Unidos. Durante la pausa, la artista declaró que «las buenas personas no deberían tener que arriesgar sus vidas», refiriéndose específicamente a las durísimas actuaciones policiales que han tenido lugar en Minneapolis.
Este gesto representa un punto de inflexión en el activismo de la cantante, quien ha decidido utilizar su plataforma artística como altavoz para denunciar lo que considera injusticias sistemáticas en su país. La interrupción del concierto subraya la gravedad con la que Lady Gaga percibe la situación actual de los derechos humanos en Estados Unidos, especialmente en relación con las políticas migratorias y la actuación policial en comunidades vulnerables.
