El turbulento rodaje de la película Romper el círculo, protagonizada por Blake Lively y dirigida por Justin Baldoni, continúa generando consecuencias un año después de su estreno. Más allá de la controversia por el tratamiento del tema de la violencia machista en el filme —que pese a ser taquillero fue criticado por su superficialidad—, en Navidad de 2024 salió a la luz a través de The New York Times una demanda de Lively contra Baldoni por acoso sexual y por orquestar una campaña de desprestigio en su contra. La respuesta del director no se hizo esperar, contrademandando tanto a la actriz como al periódico por daños. Aunque parte del caso ha sido desestimado por un juez, el conflicto legal se resolverá previsiblemente en los tribunales durante el juicio programado para marzo de 2026.
En medio de esta batalla judicial ha emergido una figura inesperada: Taylor Swift. La cantante, gran amiga de Lively, fue inicialmente citada como testigo por los abogados de Baldoni, aunque finalmente retiraron la citación tras las críticas por considerarlo una maniobra mediática. Sin embargo, lo más revelador de todo este proceso ha sido cómo la sólida amistad entre Swift y Lively se ha desvanecido por completo.
Las dos celebrities, que solían compartir cenas, asistir juntas a partidos de fútbol americano del prometido de Swift, Travis Kelce, y disfrutar de vacaciones en común, han pasado de la máxima complicidad al silencio total. Ahora han salido a la luz una serie de mensajes privados que revelan el momento exacto en que su relación comenzó a deteriorarse.
Según estos intercambios de mensajes, filtrados durante el proceso judicial, se puede observar cómo la presión mediática y las tensiones derivadas del caso Romper el círculo fueron minando gradualmente su amistad. En uno de los mensajes más reveladores, una de ellas confesaba: «Últimamente, me siento mala amiga», evidenciando las dificultades para mantener la relación en medio de la tormenta mediática.
La situación se ha complicado aún más con el reciente compromiso matrimonial de Swift con el jugador de la NFL Travis Kelce, anunciado en agosto de 2025. Mientras la cantante planifica su boda y continúa su exitosa carrera musical, Lively se encuentra inmersa en una batalla legal que ha afectado significativamente su imagen pública y sus relaciones personales más cercanas.
Este distanciamiento marca el fin de una de las amistades más mediáticas de Hollywood, que había sido un ejemplo de apoyo mutuo entre dos mujeres exitosas en la industria del entretenimiento. Los mensajes revelados muestran cómo las circunstancias externas pueden fracturar incluso los vínculos más sólidos en el mundo del espectáculo.
