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Todo lo que Emily Ratajkowski aprendió teniendo “citas compulsivas como madre soltera”

15 junio 2026
Publicado hace 3 horas

Las palabras de Emily Ratajkowski sobre sexualidad despiertan odio instantáneo. Pero la modelo lleva años demostrando que no permitirá que le arrebaten su sexualidad ni su poder de decisión sobre su propio cuerpo.

Ya lo dejó meridianamente claro cuando publicó Mi cuerpo (Temas de Hoy, 2022), una colección de ensayos donde reflexionaba sobre las ganancias y pérdidas de convertir su físico en fuente de ingresos. La británica saltó a la fama tras aparecer semidesnuda en el videoclip Blurred Lines de Robin Thicke, criticado por degradante y considerado por muchos una apología de la violación.

En el ensayo que lleva el nombre del controvertido clip, confiesa que cuando lo grabó —tenía apenas 21 años— pensó que era una oportunidad perfecta para acoger su sexualidad y utilizarla en su beneficio. Años después, al escribir el texto, reconoció haber pecado de ingenua ante una industria que la cosificaba mientras ella creía empoderarse.

De esposa a madre soltera: un despertar

Tras su divorcio del productor Sebastian Bear-McClard en 2022, con quien tiene un hijo llamado Sylvester Apollo Bear, Ratajkowski se sumergió en lo que ella misma denomina «citas compulsivas». Esta etapa como madre soltera le ha enseñado lecciones valiosas.

La modelo ha hablado abiertamente sobre cómo la maternidad cambió su perspectiva sobre las relaciones. Descubrió patrones tóxicos. Aprendió a valorar su tiempo de manera diferente cuando cada cita significa encontrar canguro y organizar la logística familiar.

Lecciones desde la soltería consciente

En diversas entrevistas, Ratajkowski ha compartido cómo este período le permitió reconectar consigo misma después de años de relaciones que no la satisfacían completamente. La experiencia de salir con diferentes personas mientras criaba a su hijo le enseñó sobre límites, autoestima y la importancia de no conformarse.

También reflexionó sobre cómo la sociedad juzga de manera diferente a las madres solteras que salen con gente, especialmente cuando son figuras públicas. Sus citas se convirtieron en un acto de resistencia contra los estereotipos que dictan cómo debe comportarse una madre tras una separación.

Hoy, a sus 33 años, Emily Ratajkowski continúa defendiendo el derecho de las mujeres a ser complejas: madres, profesionales, seres sexuales y personas en constante evolución, sin tener que elegir una sola faceta de su identidad para complacer expectativas ajenas.