Hannah Einbinder, la actriz estadounidense de 30 años conocida por su papel en la aclamada serie Hacks, volvió a ser el centro de atención tras recoger su primer Emmy el pasado 15 de septiembre de 2025. Sin embargo, no fueron las risas habituales de la comedia lo que marcó su momento en el escenario, sino un mensaje político directo y contundente.
Durante su discurso de agradecimiento como mejor actriz de reparto en una serie de comedia, Einbinder pronunció unas palabras que resonaron más allá del teatro: «Go Birds, fuck ICE, and free Palestine» (Vamos Birds, que se joda el ICE y Palestina libre). Una declaración que incluía su apoyo a los Philadelphia Eagles, su rechazo al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas estadounidense, y su posicionamiento sobre el conflicto en Oriente Medio.
Una postura controvertida pero coherente
La intérprete no se echó atrás tras las cámaras. En la sala de prensa posterior a la ceremonia, Einbinder profundizó en sus declaraciones y defendió una posición que ha mantenido consistentemente en redes sociales, entrevistas y eventos públicos. «Como una persona judía, es mi obligación diferenciar entre ser judío y el Estado de Israel. Porque nuestra religión y cultura están realmente separadas del etno-nacionalismo», explicó a los periodistas presentes.
Sus palabras forman parte de una corriente creciente dentro de la comunidad judía estadounidense, especialmente entre los más jóvenes, que separa la identidad religiosa y cultural del apoyo incondicional a las políticas del gobierno israelí. Einbinder ha sido particularmente vocal sobre este tema, utilizando su plataforma como figura pública para expresar su oposición a la guerra en Gaza.
El silencio de Hollywood bajo escrutinio
Más allá de su posicionamiento personal, la actriz ha criticado abiertamente lo que considera una reticencia generalizada de la industria del entretenimiento para abordar ciertos conflictos internacionales. Sus comentarios apuntan a un patrón que, según ella, refleja sesgos profundos en cómo Hollywood responde a las crisis humanitarias según quién sea la población afectada.
La estrella de Hacks se ha convertido en una de las voces más visibles de esta perspectiva dentro del mundo del espectáculo, arriesgando potenciales consecuencias profesionales por mantener una postura que considera moralmente necesaria. Su discurso en los Emmy representa un momento significativo en el que el entretenimiento y la política se entrecruzan de manera ineludible, poniendo sobre la mesa debates que trascienden las fronteras del show business.

